viernes, 25 de noviembre de 2011

trabajo de ínter-textualidad

Los textos que he elegido para vislumbrar el concepto de intertextualidad son: EL SUR, de Jorge Luis Borges, aparecido en el libro Ficciones [5]. Y como segundo texto, el cuento El Gaucho Insufrible de Roberto Bolaño, aparecido en el libro que lleva el mismo nombre y que se presta para mí propósito pues me permite conocer la obra de Bolaño en su funcionamiento interno, en su riqueza de mirada, en su visión del mundo actual.

Al concebir el texto como un diálogo, Bolaño entra en el juego de Borges, y reescribe El Sur, pero (lo más importante) con una mirada personal, actual, vigente, que atiende a todas las hondas problemáticas del pueblo argentino y latinoamericano.

Creo que puede trazarse una línea que va desde 
Martín Fierro, que es a su vez el texto origen de muchos cuentos y poesías borgeanas (El Sur, El Fin, El Gaucho, entre otros) y que recorre un largo trecho hasta llegar a Bolaño. Es decir, partiendo de los tópicos de Martín Fierro, se prolongan historias que llegan hasta el autor chileno.

LA FÁBULA DEL TORO Y LA MOSCA


Estaba un toro pastando en la dehesa y llegó una mosca cojonera de estas que empiezan a posarse dando el coñazo. El caso es que se le posó al toro en el culete y éste la espantó con el rabo. La mosca echó a volar y se volvió a posar en el culete. El toro volvió a sacudirle con el rabo, así que la mosca voló y se posó esta vez un poco más hacia delante, en el costado del toro. El toro hizo un esfuerzo y volvió a alcanzar a la mosca con el rabo.

La mosca, que ya estaba 'mosca' con el rabo se posó entonces en el hocico del toro, donde éste no podría llegar con el rabo... de repente el toro sacó la lengua y glupp!!!, se papeó la mosca...


*MORALEJA*: Lo que no puedas terminar con el rabo, termínalo con la lengua.

Poemas Cortos

Estoy recostado en la
cama, pensándote todo
el tiempo escribiéndote
poemas cortos, sabes
que es mi pasatiempo.
Cada vez que te dedico
poemas cortos, se me
ocurren otros quinientos
es por eso que te digo
al dártelos, que eres la
razón de mis desvelos.
Poemas cortos para
dedicarlos, y con
mayor razón ahora
que se acerca una
linda ocasión.

Corazón de lator

lunes, 21 de noviembre de 2011

http://youtu.be/cm2gIJ8e9xQ

Biografía del escritor Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe era hijo de Elizabeth Arlold Poe y David Poe, actores ambulantes de teatro, quienes lo dejaron huérfano a los dos años. Fue educado por John Allan, un acaudalado hombre de negocios de Richmond, y de 1815 a 1820 vivió con éste y su esposa en el Reino Unido, donde comenzó su educación.
Los Allan acogieron al niño, pero nunca lo adoptaron formalmente aunque le dieron el nombre de "Edgar Allan Poe".
Después de regresar a los Estados Unidos, Edgar Allan Poe siguió estudiando en centros privados y asistió a la Universidad de Virginia, pero en 1827 su afición al juego y a la bebida le acarreó la expulsión. Abandonó poco después el puesto de empleado que le había asignado su padre adoptivo, y viajó a Boston, donde publicó anónimamente su primer libro, Tamerlán y otros poemas.
Se enroló luego en el ejército, en el que permaneció dos años. En 1829 apareció su segundo libro de poemas, Al Aaraf, y obtuvo, por influencia de su padre adoptivo, un cargo en la Academia Militar de West Point, de la que a los pocos meses fue expulsado por negligencia en el cumplimiento del deber.
La miseria y el hambre lo acompañaron, por motivos económicos pronto dirigió sus esfuerzos a la prosa, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época; llegó a adquirir cierta notoriedad por su estilo cáustico y elegante. Debido a su trabajo, vivió en varias ciudades: Baltimore, Filadelfia y Nueva York. En Baltimore, en 1835, contrajo matrimonio con su prima Virginia Clemm, que contaba a la sazón 13 años de edad. En enero de 1845, publicó un poema que le haría célebre: "El cuervo". Su mujer murió de tuberculosis dos años más tarde. Aún hundido en la desolación, el autor terminó, en 1849, el poema "Eureka". Con la muerte de Virginia, la vida de Poe se vino abajo.
Falleció el 7 de octubre de 1849. Sus últimas palabras fueron "que dios ayude a mi pobre alma".